El Whatsapp como herramienta educativa

La red de mensajería instantánea más popular del mundo puede ser un recurso tecnológico adicional para facilitar el aprendizaje en el aula. La propuesta es de la profesora de nivel universitario, Ingrid Mosquera Gende, quien expone las ventajas e inconvenientes de incorporar esta herramienta a los procesos educativos en un artículo del blog Tiching.

Para Mosquera, es necesario conocer las impresionantes cifras detrás de Whatsapp: la aplicación registró en 2016 más de mil millones de usuarios mensuales. Cada día se compartieron 42 mil millones de mensajes, 250 millones de videos y 1.6 mil millones de fotos. Cuenta con más de mil millones de grupos y está disponible en 53 lenguas.

Sus posibilidades son múltiples. Al permitir realizar llamadas y videollamadas de forma gratuita, la aplicación puede usarse para comunicarse con estudiantes, maestros o escuelas de otros países o de zonas rurales poco accesibles. Sirve para mandar mensajes de última hora a los alumnos, hacer recordatorios de entregas, responder dudas o compartir contenidos.

Mosquera contempla otras ventajas de Whatsapp. Sirve, por ejemplo, para formar grupos y trabajar con ellos, para propiciar un ambiente relajado, para motivar a los alumnos al utilizar un recurso atractivo, o para coordinarse con otros profesores o con los padres.

La profesora reconoce que también hay inconvenientes a tener en cuenta. La inmediatez es uno de ellos, pues suele provocar el envío de mensajes con poca reflexión. La falta de privacidad es otra desventaja de la aplicación, que puede llevar a situaciones extremas de acoso. El uso del teléfono celular puede llegar a ser adictivo y la interacción en grupos de Whatsapp puede generar desvíos del tema principal.

Para Mosquera, sin embargo, son desventajas salvables: “No se debe educar evitando, sino experimentando; puesto que Whatsapp está en sus vidas, lo usemos nosotros en el aula o no, podemos ayudarles a hacer un uso adecuado y responsable, haciéndoles conscientes de sus peligros, de sus posibilidades y de sus consecuencias”.

También advierte que su experiencia está ligada al ámbito universitario, donde esta herramienta ha resultado muy eficaz. “Hay que tener cuidado con un exceso de mensajes", advierte, "pero la creación de grupos resulta muy positiva, por ejemplo en entornos virtuales, en los que la distancia suele propiciar una sensación de soledad en el estudio. Un grupo de Whatsapp, bien llevado y bien moderado, supone un apoyo fundamental”.

Fuente: Tiching