6 ideas para fomentar la lectura en tu escuela

Es importante que las actividades lectoras en el aula sean transversales, es decir, que alcancen todas las áreas de conocimiento y no se limiten a las clases de Lengua.

Los beneficios de la lectura son múltiples. Como hemos visto en entradas anteriores de este blog, leer ficción nos puede hacer más empáticos e incluso más felices. También sabemos que los niños encontrarán placer en la lectura solamente si sus padres y maestros disfrutan esta actividad.

Es importante que las actividades lectoras en la escuela, sin embargo, sean transversales, es decir, que alcancen a todas las áreas del conocimiento y no se limiten a las clases de Lengua y Literatura. El blog Tiching nos propone seis ideas para el fomento de la lectura en la escuela:

1.    Dinamizar la biblioteca. Piensa en la rotación de cargos de responsabilidad entre el alumnado; realiza encuestas para conocer los gustos de los estudiantes a la hora de adquirir nuevos libros; realiza actividades para favorecer el préstamo de ejemplares.

2.    Favorecer la implicación y capacitación de los docentes. Para ello, es básica una organización flexible que permita la implicación de todo el profesorado, y la adaptación del plan a cada una de las materias.

3.    Permitir que las lecturas anuales o trimestrales sean propuestas por los estudiantes. El docente puede guiarlos en la tarea.

4.    Organizar actividades que trabajen las diferentes habilidades lingüísticas y comunicativas. Por ejemplo, concurso de redacciones, lectura colectiva, exposición verbal de temas.

5.    Programar actividades de animación a la lectura, como cuentacuentos o recrear las historias de forma artística.

6.    Incluir a las familias en el proceso. Invítalos a que colaboren en el funcionamiento de la biblioteca, o que participen en las diferentes actividades.

El blog Tiching nos recomienda, además, algunas lecturas en línea creadas especialmente para los niños y niñas de tres a cinco años:

  • Los tres cerditos: Una fábula llena de valores, como el esfuerzo, la solidaridad o la importancia de cooperar con los demás.
  • El gato con botas: Se trata del conocido cuento popular europeo (¿quién no conoce las astucias de este curioso felino?) adaptado para pequeños de cinco años.
  • Rapunzel: Un libro pensado para niños de tres años, que narra la historia del clásico cuento de hadas de los hermanos Grimm.

“Si comenzamos a trabajar con ellos ya desde sus primeros años, será más fácil y natural que amen los libros según van creciendo. Además, leer estimula su inteligencia, su imaginación y su creatividad, ¡los beneficios son enormes!”.

Fuente: Tiching